La satisfacción de batirse en duelo…

Julio 1, 2008

Scattman al teclado!

hoy no escribo para dar conversación ni crear debate, hoy voy a narrar mi particular visión de cómo se siente uno al batirse en un duelo intelectual, es decir, un duelo de ideas.

No conoces hasta donde es capaz de llegar una persona y hasta donde eres capaz de llegar tu mismo sin batirse en un duelo. Hablando la gente se entiende, pero duelando se disfruta del habla porque aunque los adversoarios sean de opiniones opuestas, el simple hecho de contrastarlas con contundencia, habilidad y velocidad, provocan una gran satisfacción a los implicados en tal confrontación verbal.

En mi vida he tendio pocos duelos que hayan valido la pena pero recuerdo con exactitud lo que sentí al tenerlos. Empiezas sin darte cuenta, hablando tranquilamente con un amigo o con varios, y de repente ocurre algo que activa tu cerebro y empiezas a ejecutar tus primeras acciones. Tu contricante o contrincantes ven por donde estas derivando la conversación y se hace presente el desacuerdo. Ahi es justo cuando el duelo es retado. Y por tu cabeza pasan ideas como: “¿Te atreves?”, “¿A qué esperas?”, “¿En serio piensas eso?”. Y inevitablemente aceptas el desafío, en tu mente empiezan a procesarse tus argumentos, primero los menos significativos (para calentar el ambiente), en esta primera fase es cuando descubres que tipo adversario tienes delante, ya que si ganas en esta primera fase la persona con la que dueleas no tiene nada claro lo que dice o acepta tu victoria instantáneamente por miedo a ser humiliado.

Si tu contrincante aguanta o has aguantado lo suficiente, empieza la segunda fase. En esta fase ejecutaremos nuestra artilleria pesada pero nos guardaremos por si acaso, algun que otro ás en la manga porque siempre queda bonito terminar el duelo con un remate final. Esta es la fase más emocionante y dura del duelo, tus movimientos pueden durar largos minutos argumentando al mismo tiempo que preparas mentalmente tus siguientes acciones, elaborando sistematicamente un orden preciso de ideas que consecutivamente iran siendo expuestas. si tu rival es digno aguantara tus argumentos con buena agilidad y entonces te preguntas cuando terminara su ataque para ejecutar tu mejor argumento, e intetentar acabar el duelo de manera victoriosa.

Si sobrevivimos o sobreviven a la fase dos, entraremos en la última fase: la fase tres, en esta fase ya andamos secos de argumentos y los ataques empiezan a cojear un poco, de tal manera que este será el momento idoneo para sacar ese ás que nos guardavamos. Y llegó el momento de proclamarse victoriosos o de retirarse con honor y dignidad. Hay que saber ganar y saber perder pues siempre hay adversarios con menos estilo y adversarios con más agilidad, conocimiento y sabiduría. Admirar y honrar a aquel adversario que te ha conseguido llevar por las 3 fases es lo que hace que un duelista se enriquezca y mejore.

Y solo cuando te bates en duelo conones verdaderamente hasta donde puedes llegar, hasta donde las personas con las que te bates pueden llegar. Y el verdadero sentido del duelo es el de conocer más sobre todo, expandir tu mente.

Se despide cordialmente,

un amante del duelo

Scattman

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He aquí tu adversario, tu reto.

Bienvenido a Dulce Duelo.

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